Sueños
SUEÑOS
¿Alguien sabe realmente el significado de los sueños?, ¿realmente se puede interpretar tan literalmente?, es decir, hay libros que dicen explicarlos, tanto científica como espiritualmente, pero, ¿en verdad tienen contenido conciso?, ¿no es acaso solo la unión de recuerdos, miedos, conciencia, secretos?, y también, realmente tenemos que darle sentido a nuestra fantasía, ¿cual es el afán del humano de darle una explicación a todo?
Es que acaso no podemos solo dejarnos llevar y disfrutar incluso de la pesadilla mas amarga.
Este tipo de cosas suelo preguntármelas a menudo, y a menudo le resto importancia.
Puedo estar "absolutamente" segura que no soy la única que lo ha pensado, y tampoco la única que lo pasa de largo, pero esta vez, quisiera adentrarme en ellos ¿porque?, pues simple, al sumergirme dentro de estos me doy cuenta de que es un mundo tan irreal, tan fantástico, tan místico, que puede volverse una adicción... ¿difícil de creer?... no lo es.
~xoxo~
-¿donde estoy?- me dije a mi misma al abrir los ojos, el cuerpo me pesaba, mire a mí alrededor y encontré las paredes azules y blancas de mi habitación envueltas en el silencio y la obscuridad de la noche. Me senté en mi cama, una pequeña cómoda individual atestada de osos de peluches, me quede un momento en blanco, y como si hubiese escuchado mi nombre, gire mi rostro a la ventana, la cual da directo a casa de unas personas a las que en mi vida e tratado.
Fue entonces que vi a mi abuelo, un hombre de ojos grandes y gesto sereno. Se encontraba sentado en una mecedora, en medio de un basto terreno escabroso y lleno de piezas de automóviles, lo mire fijamente. En alguna parte de mi conciencia, juraba que el había fallecido, que ya no era parte de este mundo, pero admito que pudo mas la ansiedad de volverlo a ver.
Sentí nuevamente ese llamado e inmediatamente corrí a mi puerta esperando ir a su encuentro, pero justo en ese instante, en el pasillo que da las escaleras, vi una figura deformada.
No era mas alto que un niño, aunque admito que, mas que una persona, era una "cosa", al verlo podías notar su consistencia viscosa y sucia, como si fuese un montón de carne en descomposición, y una nota, o papel reposaba en lo que parecía ser su "rostro".
Supe que "eso" era algo con vida, cuando vi que movía aquello que simulaban extremidades humanas, el miedo a aquello que en mi vida había visto se apodero de mi,- nuevamente el "ser humano" cayendo ante le pánico de lo desconocido-.
Mi corazón latía fugazmente, el aire me faltaba y la adrenalina desbordaba de mi cuerpo. Trate de tranquilizarme, de tomar un respiro, y para mi alivio, la sensación del llamado volvió y me dio la suficiente fuerza para salir corriendo a un lado de "eso".
De alguna manera que incluso yo desconozco, entre a esa casa que se veía a través de la ventana, y con un gran afán y anhelo busque a mi abuelo inocentemente, de pronto, la obscuridad se hizo mas profunda, los faros de las calles parecían apagarse, y al instante solo la luna y las estrellas brindaban un poco de iluminación.
La sensación de riesgo se hizo presente y decidí que lo mejor era apresurarme a encontrar lo que buscaba, entonces la vi, localice la mecedora en la que antes mi abuelo reposaba, pero en su lugar, había un montón de huesos esparcidos. Mire más cuidadosamente el lugar, estaba rodeada de escombros, basura, y lo que parecían restos de seres vivos.
De inmediato salí de ahí, mi mente estaba envuelta en confusión, no entendía lo que sucedía, ¿como es que podían cambiar tan rápido las cosas? entonces me hice la suposición, -¿será un sueño?-.
No paso mucho para que eso fuese afirmado, al abrir la puerta que según yo me llevaría a una pequeña calle rodeada de casas, pequeñas tiendas y una escuela, me encontré con una autopista.
De cierta manera me sentí aliviada -¡Es solo un sueño!- gritaba en mi interior -¡un sueño del que puedo despertar si quiero!-.
Sentí paz, confianza, fuerza, pero no solo eso, también sentí una incesante curiosidad, es decir, ¿cada cuando tienes la oportunidad de estar consiente en un sueño?, la respuesta para mi...- solo esta vez-.
Decidí continuar, trate de ver las cosas más analíticamente, y de no perder detalle. Entonces mire el terreno donde estaba la autopista;
Era arenoso en su mayor parte, a la lejanía se podían ver arboles enormes, uno detrás de otro, formando así un pequeño bosque cubierto de sombras, en las cuales era seguro que reposaban seres descomunales, como solo en los sueños puede haber.
Mas haya se veían montes y campo desierto... todo sumergido en silencio, ahí descubrí algo mas, -en ningún momento del sueño había logrado escuchar algo-, ahora si que el silencio en su totalidad, un silencio mortificante, un silencio capaz de destrozar los nervios de cualquiera, un silencio azotador.
Trate de calmarme nuevamente, y concientizarme de que,- nada de lo que ahí había era real-, por mas que lo aparentara.
Me enfoque en lo que parecía mas cercano a mi, en la textura del pavimento, lo que había a orillas de este.
Mire el piso, esperando encontrar algo interesante, no lo se, alguna piedra brillante, algún mensaje, algo llamativo, mas al cabo de un rato me rendí y levante la vista, entonces distinguí una señal, mejor dicho, un cartel de aquellos que muestran que autopista es la que pisas, "Saltillo 125" decía si no mal recuerdo.
Quise hallarle algún significado o verlo como una pista, pero cabe admitir que nunca fui buena para los acertijos, decidí mirar detrás de mí ya rendida ante el enigma y las casas parecían haber cambiado.
Mire a donde se encontraba mi habitación, en una de las pocas casas de dos pisos, y las luces estaban encendidas, gire hacia donde la autopista y ya no estaba mas, volvía a ser aquello que yo conocía; las casas, las pequeñas tiendas y la escuela.
De pronto, en un abrir y cerrar de ojos estaba de nuevo en mi habitación, mi corazón se lleno de congoja al instante. Trate de entender porque, pero el ambiente que me rodeaba era demasiado melancólico para mi, sentí la necesidad de llorar, de ir a los brazos de alguien y derrumbarme. De repente vi a mis amigos, se encontraban en una esquina de mi recamara, hablaban entre ellos, murmuraban cosas que no lograba distinguir, se veían sumergidos en la misma frustración que la mía.
Uno de ellos me abrazo, y aunque en la realidad mi orgullo puede mas, en el sueño me rendí, correspondí el abrazo y llore, llore por todo lo que en mi vida cotidiana procuro no hacerlo, por cosas comunes, por la belleza de un día, por lo aburrido de otro, por el estrés escolar, por la mala fortuna, por celos, por envidia, por coraje, por todo aquello que para mi es una razón egoísta… llore.
Lo hice hasta sentir que mi aliento se escapaba de mis pulmones, entonces levante el rostro y leí los labios de esa persona que me sujetaba, - tienes que salir- creí entender.
Inmediatamente los recuerdos de la masa de carne putrefacta que me esperaba en el pasillo, hizo que mi piel se erizara, negué varias veces, suplique para que me dijese que era una broma, que no tenia que hacerlo realmente, y nuevamente movió sus labios -tienes que salir- repitió, mire a los demás esperando tontamente que alguno de ellos comprendiera mi temor, todos, absolutamente todos desviaron su mirada de la mía, me sentí sola, miserable, perdida, y note algo mas ... -solo por nosotros mismos podemos seguir a delante, no hay mejor persona que "tu" para confiar- y no me refiero a que no haya amigos, es solo que, yo decidí seguir el sueño, y eso es lo que iba a hacer.
Los mire una vez mas para llenarme de valor, camine firmemente a la puerta y la abrí deseando que aquello ya no estuviese mas, pero era solo un engaño.
Esa cosa se acercaba, se dirigía a mí, corrí desesperadamente pasando nuevamente por su lado, baje las escaleras, me dirigí a la salida trasera y justo cuando creí haberme librado, lo distinguí bajo las sombras de un árbol en el centro de mi patio.
mi mente se quedo en blanco y mi cuerpo paralizado, -¿como llego ahí, porque me sigue, que es eso?-, antes de terminar mi confusión, aquella cosa empezó a crecer y a tomar forma, camine con cuidado, pretendiendo no ser vista o tomada en cuenta, llegue hasta el columpio cercano a el árbol y entonces mire nuevamente esa cosa, empezaba a parecer humano, y en menos de lo esperado distinguí lo que parecía ser la figura de mi abuelo, mi miedo se transformo en angustia, aquella cosa viscosa, podrida y fétida, estaba tomando forma de aquello que mas ame, aquello que para mi era un recuerdo bello, perfumado por su aroma a tabaco, entonces pensé, -lo estoy viendo muy superficialmente, yo soy quien pisotea mis recuerdos dejándolos en el olvido y deformándolos, yo hice esto...- se coloco en frente mío, abrió sus brazos y tratando de dejar la imagen desagradable de lado, lo abrace.
De inmediato percibí una calidez a mí alrededor.
Los recuerdos venían a mí, tan tiernos y amables, llenos de tranquilidad y sonrisas. Más, sin previo aviso, esa figura paternal se vio envuelta en llamas, sentí también, como casi mi piel era calcinada y en ese momento me empujo fuera del alcance de su agonía.
Llamas de un color azul y naranja lo rodeaban e iluminaban la escena incluso más que la bella luna llena. Lo vi entonces bajo el manto nocturno y la vista acechante de las estrellas, su cuerpo siendo consumido por el fuego.
La sensación de perdida volvió como cuando escuche de boca de mi madre que estaba muerto, sentí la culpa nuevamente, ¿si me hubiese acercado mas?, ¿Si no le hubiera tenido miedo? ¿Y Si tan solo me hubiese dado cuenta mas temprano de que era el?
en mi corazón las punzadas de dolor eran mas y mas fuertes, incluso podría jurar que en ese momento mi pecho estaba siendo abierto y destazado; la impotencia, la tortura, la realidad, todo reflejado en un solo acto.
Las cenizas ahora eran el telón, no podrías ver nada a través de estas.
Poco a poco se disperso y logre distinguir al amigo que antes me había consolado, mantuvo su distancia, dirigió su mirada hacia los restos carbonizados y después a mí. Sonrió, y poco después pronuncio algunas palabras. A diferencia de las otras veces no pude entender lo que dijo, ni siquiera tuve la “sensación de sonido” que antes se había hecho presente.
Trate de ir a el, quería saber cuales eran esas palabras, y como si fuese un gato escurridizo, una de mis amigas había visto la escena escondida tras la puerta trasera. Ella Esbozaba una sonrisa triunfante, y se fue con paso ligero junto a mi amigo.
Trate de alcanzarlos, quería entender que sucedía -¿¡porque ahora todo se hizo mas confuso!?- me decía a mi misma desesperada… y de pronto saque la conclusión… lo confuso, no es el pensamiento ni los hechos, sino la forma que tenemos de enlazar unos con otros.
Etiquetas: Mon Monde, poesia y escritos
2 may 201018:30
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